 |
A LA IGLESIA CRISTIANA:
2010 será un año muy bueno para los que están en Mi,
para los que han caminado conmigo, fieles con el
llamado, habrá cumplimiento de promesas y oraciones
contestadas, los ministerios tendrán evangelismo
poderoso y esto traerá la cosecha de almas tan
esperada.
2010 año de restauración del cansancio y frustración
ministerial, el Señor dará revelación de nuevas
estructuras y eliminará las gastadas y
tradicionales, y nuevas cabezas se levantarán
desplazando lo antiguo y rígido.
El señor despertará dones del Espíritu dormidos por
las heridas y el cansancio, será año donde Dios
proveerá de manera tremenda y milagrosa a iglesias y
ministerios fieles. Puertas cerradas las abriré a
siervos y siervas que han perfeccionado su carácter
y que su identidad ha sido definida por mi Persona.
Año de despertar a una mayor adoración, necesaria
para resistir con victoria las maquinaciones y
diseños del diablo que años anteriores les hizo
mermar, sufrir y agotarse.
2010 es año muy difícil para los que están lejos de
Mi, la cosecha de almas será por la conversión dado
el sufrimiento de los que han negado mi nombre y
resistido arrepentirse. Lo que pasa en Haití es
aviso de tiempos de juicio para voltear la atención
a Mí. Año de mucha maldad, de mucho peligro por la
falsedad de pastores, maestros y profetas; y aún
entre los hijos de Dios, el amor de muchos se
enfriará.
2010 año de más tiempos de oración y nacimiento de
intercesores genuinos y de intercesores con
revelación profética, con ayuno y alta adoración. La
guerra espiritual será ganada fácilmente por
adoradores, y perdida por los tibios. Tiempo de fe,
no de angustia. Viene trabajo y mayor esfuerzo a las
iglesias, mayor equipamiento y organización para
servir, pero seremos portadores de palabras de
salvación y esperanza a los caídos.
A LAS DÉBORAS
Sigue trabajando por el ministerio, porque aún
vienen muchas mujeres que seguirán entrenando y
levantando. Como Débora debes seguir, pues las
primicias de este ministerio están fructificando ya,
aunque tu no las ves. He levantado en muchos de sus
corazones altares de adoración, y el testimonio de
mi Espíritu está animando, fortaleciendo y
perseverando en muchas Déboras que han sido
provocadas por Mi a orar, ayunar, adorar y creer.
Deja correr la visión, nada te la detendrá. Aún las
lastimadas y heridas del trabajo, se restauraran, y
los que se han ido, regresarán reconociendo que Yo
estoy aquí.
A LA IGLESIA MINISTERIOS DE
SALVACIÓN
Yo estoy podando la Iglesia… Podando las ramitas
nuevas para que crezcan y den buen fruto, y cortando
las ramas, aquellas que no darían ya buen fruto. No
hagas guerra, porque todos los cambios vienen de Mi.
Yo he visto el dolor en tu corazón, yo he visto la
desilusión yo he visto la pesada carga, yo he visto
la tentación de dejar todo, de huir. Pero yo te he
llamado a servir, a compartir, y no claudicarás
porque yo te estoy fortaleciendo. No retrocederás
porque lo único que necesitas es conocerme un poco
mejor. Y al aceptar a través de tus pruebas mi
invitación de conocerme más, encontrarás un gozo que
no conocías antes, encontrarás un amor que no
conocías antes.
No hagas caso a tus sentimientos y a tus emociones
negativas, ni a sutilezas ni imaginaciones y
distracciones que ni cuenta te das, pero vienen del
enemigo, del enemigo de tu alma que ha querido vez
tras vez desanimarte, derribarte, pero aunque se
caiga el justo 7 veces se vuelve a levantar, y tu te
levantas y aprendes lo que quiero enseñarte, dice tu
Señor.
Te he llamado a Mi, recuerda y se fiel a tu
llamamiento que es a Mi. Y solamente así tu servicio
podrá mejorar y continuar; no te he llamado primero
a servirme, sino primero a conocerme y si has
sentido tentación de dejar de servirme,
es porque tienes que rebasar un límite en el
conocimiento de mi Persona. Hoy te tomo de la mano y
te hago cruzar esa frontera de ese límite, de lo
conocido a lo desconocido, de lo seguro a lo que
cause algo de inseguridad, pero Yo te tengo de la
mano, estás entrando a territorio nuevo, pero Yo te
tengo de la mano, estás avanzando a lugares nuevos,
a alturas nuevas y a profundidades nuevas, pero Yo
te tengo de la mano dice tu Señor.
No te dejaré, no te abandonaré, conocerás más
compañerismo y amistad en el futuro de lo que has
conocido en el pasado, porque todo lo vivido está
sirviendo de escuela para ti. No te cerrarás a la
vulnerabilidad y al riesgo de abrirte a otras
relaciones y amistades, no te cerrarás, te
mantendrás abierta, porque si te cierras no se
ensancha tu territorio. Y yo te doy la sanidad para
que sigas abierta a conocer a más gentes y a
relacionarte mejor con los que ya conoces, porque
toda la barrera que te has imaginado la mayoría son
imaginaciones tuyas, yo las remuevo. Sean reales o
imaginarias, yo las remuevo, para que avances a
conocerme a Mi y a tu relación con otros también.
El dolor no viene para detenerte o frenarte, sino
para llenarte de compasión y con más sabiduría para
relacionarte con otros. Quiero enseñarte un nivel
más alto de amistad conmigo y con otros, y por eso
con grande amor he permitido que pases por este
camino.
Si tu crees las voces que te hacen disminuir y
retroceder, entonces lo lamentarás después, pero si
aprendes a distinguir la diferencia entre otras
voces y la Mía, entonces tú crecerás más de lo que
tú piensas. Pero te enseño a reconocer y a rechazar
y a cancelar las voces que no vienen de mi Espíritu,
dice el Señor, Porque has prestado atención a voces
incorrectas, a voces que no me están representando
fielmente, sino que están dañando e hiriendo, Mi voz
es otra, Mi perspectiva es otra, has conocido muchas
veces mi voz, pero ahora comenzaste a confundirla
con las voces de otros, pero hoy te llamo nuevamente
al discernimiento y a la percepción que es de mi
Espíritu y te digo ten cuidado de escuchar solo Mi
voz, porque Yo hablaré lo que necesitas oír, también
lo deseo para ti.
Como has deseado más profundidad en tu relación con
otros, yo también lo he deseado para ti. Yo quiero
que tu soledad se convierta en unidad y en victoria
y en relaciones renovadas y fortalecidas. dice el
Señor. Yo no quiero que tu soledad crezca, ni que tu
sufrimiento por causa de tu soledad aumente, yo
quiero que más que nunca sientas mi amor, y mi
compañerismo y verdadera amistad de otros.
Que nada te dañe, es mi deseo, hijo mío, hija mía,
que ninguna actitud ni situación te aleje de mi
persona, sino que te acerque a mi persona. Yo he
deseado que tu vida conozca más de lo que yo
conozco, que tú veas más territorios nuevos que
están esperándote, conocimientos maravillosos, una
libertad gloriosa, una seguridad y autoridad que
nunca te habías imaginado, quiero que la conozcas y
que veas estas cosas maravillosas que no has visto
hasta ahora. Déjame llevarte a donde yo quiero
llevarte no resistas por tus sentimientos humanos y
por tus determinaciones limitadas humanas, no
resistas el llamado alto que hay sobre tu vida,
porque yo seré fiel mientras tu sigas creyendo lo
que Yo te he dicho, Yo seré fiel en perfeccionar la
obra que ha comenzado en ti. Gracias Señor.
(palabras dichas al apóstol Juan Spyker y a Martha
Valdiviezo)
|